A modo de reflexión:
El XVII ENCUENTRO IBEROAMERICANO DE EDUCACIÓN (EIDE 2023) organizado por Universidad de Alcalá (UAH), y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación la Ciencia y la Cultura (OEI), y el aporte de otras Instituciones de Educación Superior, con el título LA EDUCACIÓN, PATRIMONIO MUNDIAL, ha convocado académicos de toda Iberoamérica a conversar temas de vital importancia para el desarrollo humano.
Este Congreso ya prestigiado en la zona Iberoamericana es un esfuerzo para encontramos y aportar con nuestra experiencia y nuevos conocimientos a la mejora en la calidad de la educación Iberoamericana.
Independiente de éstos grandes desafíos que en definitiva son puntuales, pero no menos importantes para la región, vemos que las políticas públicas de nuestros países no se traducen en reales mejoras a la educación. Pareciera que para nuestros gobiernos la educación dejó de importarles.
Por ejemplo podemos señalar que las brechas en el acceso a la educación superior mantienen niveles preocupantes a escala mundial, sin embargo, buscar una solución –por diversos motivos– parece no estar dentro de las principales preocupaciones de los gobiernos, posiblemente desplazadas por los conflictos internacionales, la situación de la economía a nivel global y la inestabilidad política que sufren varias naciones.
Prueba de ello es lo que ocurrió en la pasada cumbre CELAC-UE. Tras ocho años se celebre la IIII cumbre UE-CELAC (2023) con participación de Jefes de Estado y de Gobierno demostrando el compromiso de ambas regiones para fortalecer las relaciones bilaterales. Es muy importante la periodicidad y celebrar regularmente Cumbres UE-CELAC de Jefes de Estado y de Gobierno para fortalecer la Asociación Estratégica Birregional.
Pero lo que es fundamental para que estos encuentros de alto nivel tengan impacto real es el seguimiento de los acuerdos y el desarrollo de éstos durante el tiempo que media de una cumbre a otra. Si ello no se efectúa se pierde lo realizado por olvidado y se comienza nuevamente. Esto ocurrió en materia de educación superior a lo cual me referiré mas adelante.
Sabemos de la importancia de revitalizar un multilateralismo basado en normas como medio para garantizar la paz y la seguridad internacional, el respeto a la soberanía y la integridad territorial de las naciones y evitar el recurso a la amenaza o al uso de la fuerza contra cualquier Estado, así como el pleno respeto al derecho internacional. También las consecuencias de las múltiples crisis que viven los ciudadanos en ambas regiones (inflación, seguridad alimentaria, salud, migración y energía) y puesto de manifiesto la necesidad de avanzar en medidas para contrarrestar el cambio climático y en la generación de las condiciones para una transición social verde y digital justas e inclusivas que permita el desarrollo de sociedades más sostenibles y equitativas.
Pero en todo lo dicho hay un gran olvidado que es la educación y en especial la educación superior. De los 41 puntos que tiene la Declaración de la Cumbre UE-CELAC de 2023, se menciona una sola vez la palabra educación tangencialmente al tratar en el número 28. “El reconocimiento a la contribución potencial de la agenda de inversiones de la Global Gateway UE-ALC, de la Unión Europea en América Latina, que abordará las deficiencias de inversión en consonancia con las prioridades comunes de la UE y América Latina y el Caribe, con el objetivo de movilizar tanto la financiación pública como el capital privado a favor del desarrollo sostenible, lo que incluye la transformación digital, la educación, las infraestructuras sanitarias, la producción de energía, las perspectivas medioambientales, las materias primas y las cadenas de valor locales.” Hasta ahora la agenda de inversiones gira en 4 puntos: Una transición verde , una transformación digital inclusiva, desarrollo humano y resiliencia sanitaria y vacunas.
Esta mención al pasar no refleja el trabajo que se había venido realizando por la sociedad civil académica de ambas regiones. El planteamiento nuestro tiene que ver con un espacio común birregional, eurolatinoamericano y caribeño de Educación Superior, ciencia, tecnología e innovación. Es una construcción colaborativa del mundo académico birregional. De esto nada se dice en la resolución de Bruselas. Lo que es claramente un retroceso.
Esperábamos que la III Reunión de CELAC-UE en Bruselas adoptara una decisión firme para impulsar decididamente el Espacio Común en Educación, ciencia, tecnología e innovación.
No obstante, la crisis de la educación a nivel mundial es un hecho de la causa. Solo por nombrar un ejemplo, es una verdadera bomba de tiempo la escasez de profesores capacitados, donde la UNESCO advierte que faltan 44 millones de profesores en el mundo para poder brindar educación básica y media a todas las personas de aquí al 2030.
En Chile, proyecciones de Elige Educar indican que para 2025 habrá un déficit de 26 mil docentes calificados, lo cual evidentemente impactará negativamente en las brechas ya existentes, las que se ven acrecentadas por las persistentes desigualdades socioeconómicas de nuestros países, ya que estudiantes de sectores desfavorecidos enfrentan obstáculos que van más allá del acceso limitado a una educación de calidad, como la falta de recursos económicos, escaso apoyo familiar, además de tener que convivir con desafiantes entornos sociales, que dificultan la concentración y el compromiso académico.
Visto desde otro punto de vista, es preocupante la crisis que enfrenta la profesión docente de manera transversal. En diversos lugares del mundo hay escasez de candidatos y alto abandono temprano en la actividad, cuya tasa a nivel global se ha duplicado entre los docentes de enseñanza básica, pasando de 4,6% en 2015 a un 9% en 2022, donde las asignaturas con mayores dificultades son matemáticas y ciencias, las que son la base del desarrollo y la innovación.
Los efectos –que hoy no están siendo vistos con claridad– por los responsables de las políticas públicas, dentro de poco pueden ser devastadores si no se pone atajo ya, porque perder el desarrollo cognitivo e intelectual de generaciones completas de niños y jóvenes, definitivamente va a generar una crisis aún peor a la que ya estamos viviendo. En definitiva todo lo tratado como prioridad de los jefes de estado y de gobierno de ambas regiones reunidos en Bruselas pueden ser solucionados con educación, innovación , ciencia y tecnología nada de ello está tratado y lamentablemente fue desplazado el futuro por la contingencia.
Por ello la importancia de estos eventos académicos que nos ponen al día y nos permiten conversar y buscar una educación de calidad para todos y todas. Una vez más la academia representando a la sociedad civil en este XVII ENCUENTRO IBEROAMERICANO DE EDUCACIÓN (EIDE 2023) tuvo la palabra y aportó sustantivamente a la agenda educativa birregional.
Rafael Rosell Aiquel
Rector Universidad del Alba
Presidente Foro Académico Permanente América Latina, el Caribe y Unión Europea.


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