Discurso inaugural del Profesor Rafael Rosell Aiquel, Presidente del Foro Academico permanente America Latina, Caribe y Unión Europea en la VI Cumbre Académica

VI Cumbre Académica ALC-UE

Bogotá, 9 y 10 de octubre de 2025

Muy buenos días a todas y todos.

Es un honor darles la bienvenida a la VI Cumbre Académica América Latina, el Caribe y la Unión Europea, en esta histórica Universidad Externado de Colombia, que hoy se convierte en el punto de encuentro de la comunidad académica birregional.

Permítanme comenzar con un recuerdo. En enero de 2013, en Santiago de Chile, junto a la primera Cumbre CELAC-UE de Jefes de Estado y de Gobierno, más de 600 académicos, rectores, decanos y estudiantes dimos vida al Foro Académico Permanente ALC-UE (FAP) . Desde ese momento, supimos que estábamos sembrando una semilla con enorme potencial: la creación de un Espacio Común Eurolatinoamericano y Caribeño de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación.

Han pasado doce años y esa semilla ha crecido. Nuestro recorrido ha tenido hitos memorables:

•	Santiago 2013, donde fijamos la meta de un espacio académico birregional, entregando nuestras propuestas a los presidentes.
•	Bruselas 2015, cuando logramos que por primera vez la Educación Superior quedara incorporada en el Plan de Acción oficial CELAC-UE .
•	Córdoba 2018, con el Compromiso de Córdoba, que reafirmó la integración académica como pilar de la Asociación Estratégica .
•	Bucarest 2022, en tiempos de incertidumbre global, mantuvimos viva la llama del diálogo birregional.
•	Alcalá de Henares 2023, nuestra V Cumbre, que reunió a rectores y académicos de ambas regiones, y aprobó la Declaración de Alcalá, proponiendo un Acuerdo de Integración Académica ALC-UE como marco institucional para el Espacio Común .

Estos avances no han quedado en palabras: fueron reconocidos en los documentos oficiales de las Cumbres de Jefes de Estado y por la propia Asamblea Parlamentaria EuroLat, que en Santo Domingo en 2023 expresó de manera explícita su respaldo a la creación del Espacio Común .

Queridas y queridos colegas,

Lo que hemos construido no es un simple foro de reflexión. Es la expresión organizada de la sociedad civil académica. Hoy representamos a una comunidad de más de 50 millones de estudiantes y 4 millones de profesores e investigadores . Una fuerza intelectual y científica de esta magnitud constituye un pilar estratégico de la relación birregional. No existe otra base más sólida para la integración entre nuestras regiones que la educación, y muy especialmente, la educación superior.

En un mundo marcado por la violencia, las guerras crueles y el resurgimiento de los odios, la educación se erige como el antídoto más poderoso. La cooperación académica genera lo que la política muchas veces no logra: confianza, comprensión, respeto mutuo y construcción de futuro compartido.

Por eso afirmamos con claridad:

La verdadera integración birregional no será posible solo con tratados comerciales o inversiones económicas; será posible si y solo si se construye sobre la base de la educación, la ciencia y la cultura compartida.

En estos años, hemos demostrado que la academia puede proponer, innovar y mantener viva la agenda de cooperación incluso cuando la diplomacia política se detiene. Mientras los gobiernos tardaban ocho años en volver a reunirse en una Cumbre CELAC-UE, nosotros, las universidades, seguimos trabajando, organizando seminarios, cumbres y documentos, y entregando propuestas concretas .

Hoy debemos mirar hacia adelante. Los desafíos son enormes y no podemos soslayarlos:

•	La transformación digital y el impacto de la inteligencia artificial en los sistemas educativos y laborales.
•	La transición verde, donde Europa y América Latina pueden ser aliados estratégicos: Europa con su tecnología, nuestra región con su biodiversidad y recursos naturales.
•	La necesidad de una ciencia abierta, inclusiva y compartida, que permita enfrentar retos globales como el cambio climático, la salud pública o la seguridad alimentaria.
•	La urgencia de combatir las desigualdades estructurales que todavía marcan a nuestras sociedades, y que se agravan si millones de jóvenes quedan fuera de la educación superior.

Todo esto nos convoca a una misma conclusión: debemos avanzar hacia un Acuerdo de Integración Académica CELAC-UE que garantice la libre circulación de estudiantes, profesores e investigadores, el reconocimiento mutuo de títulos, la creación de agencias birregionales de acreditación de calidad, y el impulso a programas de investigación conjunta en áreas estratégicas .

Señoras y señores,

El capital humano que tenemos en nuestras manos es inconmensurable. Pensemos en lo que significa movilizar la creatividad de 50 millones de jóvenes estudiantes; pensemos en la capacidad transformadora de 4 millones de académicos e investigadores trabajando en red. Ese es el verdadero motor del desarrollo sostenible, de la innovación productiva y de la democracia.

La VI Cumbre Académica en Bogotá debe ser, entonces, un punto de inflexión. Desde aquí queremos enviar un mensaje claro y contundente a los Jefes de Estado y de Gobierno que se reunirán en esta misma ciudad: la educación superior, la ciencia, la tecnología y la innovación deben estar en el corazón de la agenda birregional.

No basta con menciones tangenciales, como ocurrió en Bruselas en 2023 . No podemos aceptar que, de 41 puntos de una declaración conjunta, la palabra educación aparezca solo una vez. Eso es un retroceso que debemos corregir.

La política necesita de la academia, porque sin conocimiento no hay desarrollo posible, sin innovación no hay competitividad, y sin cultura de paz no hay democracia duradera.

Queridos colegas,

Este Foro Académico Permanente nació hace doce años convencido de que otro futuro es posible si lo construimos desde las aulas, desde los laboratorios, desde los campus universitarios. Hemos avanzado mucho, pero todavía falta el paso decisivo: el compromiso político al más alto nivel.

Por eso, desde Bogotá hacemos un llamado solemne:

•	A que la IV Cumbre CELAC-UE coloque como prioridad la creación del Espacio Común de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación.
•	A que los gobiernos reconozcan en esta comunidad académica a un socio estratégico, y no solo a un actor consultivo.
•	A que se entienda que invertir en educación es invertir en paz, en desarrollo sostenible, en inclusión social y en democracia.

La solidaridad, la inclusión y la humanidad deben marcar el camino de este proyecto birregional. Necesitamos un nuevo contrato social que se construya en torno a la educación. Porque solo reconociendo y aceptando al otro podremos levantar un futuro común.

En nombre del Foro Académico Permanente, les invito a que estos dos días de diálogo en Bogotá sean fértiles, valientes y visionarios. Tenemos la responsabilidad histórica de entregar a nuestros pueblos y a nuestros gobernantes no solo diagnósticos, sino caminos de integración académica que aseguren que el Atlántico deje de ser un océano que nos separa y se convierta en un puente que nos une.

Muchas gracias.

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